A todos les interesa saber ¿Cómo hacer un TFG? Y es que el Trabajo de Fin de Grado (TFG), es la finalización de años de estudios universitarios, mediante un proyecto con el que se efectúa la integración de conocimientos de naturaleza teórica y práctica.
Con un TFG podrás demostrar tus competencias en la profesión que has estudiado, por lo que aparte que cumplirás tu obligación académica, explorarás temas de interés propio y desarrollarás habilidades para la investigación, que serán de gran utilidad en caso que decidas seguir estudiando a nivel universitario.
Por ende, este es un paso de gran importancia para que te prepares de manera satisfactoria para el mundo profesional, motivo por el que te presentamos esta guía paso a paso, en la que podrás observar consejos con los que asumirás este proceso de la mejor manera posible.
Te enseñaremos todo lo concerniente a hacer TFG, desde la elección de la temática hasta la defensa final de la investigación desarrollada, comprendiendo las mejores estrategias para minimizar los errores y tener la mejor nota.
Para hacer TFG de un óptimo nivel, se necesita precisar los aspectos pertinentes para llevar a cabo la investigación de la mejor manera posible.
En primer lugar, debes revisar el reglamento para tales efectos de la facultad donde cursas estudios, ya que este puede variar según la carrera de tu interés. Hay algunas donde la cantidad de páginas es lo primordial (como mínimo 50 en las carreras humanísticas). En otras, los anexos con aspectos técnicos son preponderantes (como ingeniería por ejemplo).
El tema a escoger debe ser factible y tener relevancia, aparte que debe ser de tu interés y presentar la bibliografía suficiente para hacer TFG.
Puedes hacer una lluvia de ideas, en las que puedes pensar entre 5 a 10 planteamientos y evaluarlos de acuerdo a su originalidad, así como que sean acordes a tus fortalezas, para que completes el trabajo en un lapso no mayor a 6 meses.
Cuando hayas definido la idea a desarrollar, podrás redactar una propuesta inicial, que contenga objetivos generales, objetivos específicos y la metodología correspondiente. Son elementos que debes presentar al director del TFG, para que consigas su aprobación.
El cronograma debes planificarlo, hasta el punto de dividir el proceso en diversas fases: Un 20% del tiempo para la fase de investigación inicial, otro 40% para el desarrollo de la investigación, un 20% para la redacción del TFG, otro 10% para las revisiones y un 10% para realizar la defensa del TFG.
Puedes apoyarte con herramientas como Trello o Google Calendar, para el establecimiento de hitos semanales, lo cual te será de gran utilidad ya que esta labor necesita disciplina y compromiso, por lo que debes invertir entre 10 a 15 horas por semana.
Recurre a fuentes documentales de prestigio, acudiendo a bases de datos con carácter académico como JSTOR PubMed o Scopus. Procura leer entre 20 a 30 artículos relevantes y de cada uno de ellos haz un pequeño resumen de por lo menos 200 palabras, de los que destacarás fragmentos claves que podrían servir para tu investigación.
Por último, haz un mapa conceptual con el que visualizarás conexiones entre las ideas que formarán parte del TFG a llevar a cabo.
No dejes de lado la ética en tus actos académicos, procurando citar todo desde el principio mediante las normas Vancouver, APA o las que sean indicadas por la universidad, aspecto que podrás solventar con herramientas como Mendeley o Zotero, para que gestiones tus referencias bibliográficas adecuadamente y no hagas plagio de ninguna índole.
Esta es una buena pregunta ya que debemos procurar que el trabajo se haga de manera detallada y práctica. Entonces, ¿Cómo hacer TFG? Debes iniciar con la investigación de forma profunda, dedicando entre uno a dos meses a la recopilación de datos primarios (mediante entrevistas, encuestas y experimentos), o información secundaria con el análisis de casos existentes.
Si el TFG a realizar tiene una naturaleza empírica, podrás implementar instrumentos como una encuesta que integre un cuestionario de 30 preguntas validadas por expertos en la materia, para que cuente con la mayor fiabilidad posible.
El documento por lo general está estructurado de esta forma: Portada, resumen compuesto por un párrafo de 200 a 300 palabras, índice, introducción, marco teórico, metodología, resultados, discusión, las conclusiones, bibliografía y anexos.
En la introducción se debe justificar el motivo por el que el tema es relevante, presentar los objetivos y hacer una delimitación del alcance, mientras que en el marco teórico, debes sintetizar la literatura, evitando el plagio y analizando con un sentido crítico, para delimitar con precisión el aporte que se desea plantear con el TFG.
Todo paso en la metodología debe estar detallado para que se pueda replicar. En caso que emplees algún software para una labor determinada, toma capturas de cada tarea realizada.
Si los rasgos del TFG que estés realizando son esencialmente cualitativos, debes emplear un análisis de contenido y redacta borradores con los que escribirás la discusión antes que los resultados para mantener la coherencia correspondiente.
La redacción debe ser clara y concisa, con lenguaje formal, oraciones muy activas y transiciones suaves. Procura que la extensión del trabajo se sitúe en un rango que va desde las 80 a 120 páginas, aunque eso dependerá de las exigencias de la institución universitaria.
La gramática podrás revisarla con Grammarly y el estilo con la app Hemingway. Muchos profesores recomiendan leer en voz alta para la detección de redundancias.
Muchos profesores recomiendan leer en voz alta para detectar cualquier tipo de redundancias. Incorpora el feedback y comparte cada 3 a 4 semanas, los capítulos de tu TFG con el tutor asignado. También puedes participar en grupos de estudio para que otros estudiantes te ayuden a detectar cualquier sesgo o carencias teóricas en tu TFG.
Debes conseguir que los diagramas, tablas y gráficos se expliquen por si mismos, con colores vibrantes y con sus citas correspondientes a sus fuentes de información.
Y debes saber gestionar el estrés con una nutrición adecuada, el descanso necesario y el ejercicio físico correspondiente, para que te puedas concentrar mejor incluso en situaciones de presión.
No te dejes llevar por la tentación, ya que si decides comprar TFG pondrás en riesgo tus años de estudio académico, lo que comprometerá tu integridad como ciudadano y especialmente, tu futuro profesional.
En la actualidad, muchas universidades usan programas para detectar el plagio como lo es el Turnitin, que ayuda a conseguir cualquier coincidencia con bases de datos que se encuentran disponibles en internet, evitando que se haya incorporado contenido de trabajos previamente vendidos de manera online.
Las consecuencias de esto implican expulsión de la universidad y su correspondiente anulación del título, o bien, alguna sanción de índole legal, ya que se incurre en un acto de fraude.
Al comprar un TFG, el estudiante se priva de aprender y adquirir conocimientos, ya que hacer TFG ayuda al desarrollo del pensamiento crítico, así como a redactar y resolver los problemas, competencia que muchos empleadores valoran en el mercado laboral.
Lo mejor al momento de hacer TFG es contratar un servicio de tutoría personalizada, que incluya corrección profesional, para que puedas avanzar a paso firme hacia el objetivo.
Incluso, así no dispongas del tiempo suficiente comprar TFG no es la mejor alternativa. Lo acertado sería pedir con antelación una extensión del tiempo o reducir la carga horaria para otras actividades.
Puedes buscar algún freelancer que te preste el servicio de edición o de diseño gráfico, pero no que te fabrique algún plagio con el que cometas fraude, mediante TFG que pueden ser genéricos, con contenidos desactualizados y errores en la redacción.
Al comprar TFG se corre el riesgo que un profesor del tribunal encargado de la evaluación durante la defensa, pueda detectar inconsistencias en la exposición por parte del estudiante, exponiéndose este a ser denunciado.
Es mejor unirte a talleres universitarios, consultar a bibliotecarios y procurar hacer curos de metodologías de la investigación. Siempre será más conveniente la honestidad a la trampa.
Nunca olvides que hacer TFG es un desafío que te llevará a superarte a nivel personal y académico, para que logres el éxito profesional que anhelas. La perseverancia será clave en todo esto y cada acción te fortalecerá en lo personal y lo intelectual.