
Los artículos científicos son importantes en el presente, ya que son una fuente muy confiable de conocimientos de diversa índole, pese a que en la actualidad, la información circula rápidamente.
Y es que nos referimos a documentos creados por investigadores y posteriormente, revisados por expertos, cuyo contenido es pilar fundamental para consolidar la evolución del conocimiento en todas sus áreas.
Es pertinente tener en cuenta qué son los artículos científicos, la forma en que debemos reconocerlos, como podemos encontrarlos y cual sería la mejor manera para servirnos de estos, siendo sumamente útiles para cualquier investigador, estudiante o persona que se interese en estar informado con fundamentos sólidos.
Entonces, tenemos que los artículos científicos se convierten en publicaciones formales que pueden presentar resultados de investigación inéditos.
Su función primordial es la exposición de avances o descubrimientos novedosos en un área del conocimiento de manera verificable, estructurada y clara. Se distingue de un artículo para la prensa o de un post para redes sociales, puesto que tiene que cumplir exigencias sumamente estrictas a nivel de objetividad, metodología y reproducibilidad.
Por lo general, poseen una estructura conformada por la Introducción, Métodos, Resultados y la Discusión (conocida como IMRyD), aunque esto puede variar de acuerdo a la revista o disciplina. Asimismo, suele adicionar un abstract o resumen, referencias bibliográficas, palabras clave y si se requiere, material suplementario.
Mediante el presente formato se allana el camino, para que cualquier investigador entienda a cabalidad, la manera en que se obtuvieron las conclusiones y si así lo desea, hacer de nuevo la investigación presentada.
Hay varios tipos de artículos científicos. Los que son de investigación original (el más habitual), las revisiones narrativas o sistemáticas, los artículos teóricos, los casos clínicos, las cartas al editor, las notas breves (conocidas también como short communications), y los meta-análisis.
Cada modelo tiene su nivel de profundidad y finalidad, pero mantienen el mismo nivel de exigencia, al igual que el proceso de revisión por pares.
Al momento de hablar de un artículo científico en modo singular, podemos referirnos a un documento que ha sido verificado mediante el proceso de revisión por pares o peer review, labor que sirve a la ciencia para distinguirse de la pseudociencia.
Los artículos científicos antes de ser publicados, son evaluados de manera anónima por al menos dos o tres expertos independientes, quienes constatarán la originalidad, validez metodológica, así como su ética, originalidad y claridad del texto que conforma su contenido.
El mejor artículo científico es el que presenta sus ideas con precisión y objetividad, evitando que los autores demuestren planteamientos de forma absoluta, ya que se trata que aporten evidencias para apuntalar u oponerse a una hipótesis. Ese es el motivo por el que es frecuente conseguir expresiones en el contenido de los artículos científicos como “se necesitan nuevos estudios”, “se ha determinado una tendencia”, o “los resultados pueden sugerir”.
Asimismo, estos documentos poseen una sección de referencias que es vital para el rastreo del conocimiento existente, que sirve como base para la construcción del nuevo aporte investigativo, puesto que la ciencia realiza sus avances de manera transparente y acumulativa.
Un elemento de gran preponderancia para los artículos científicos, es la diferencia entre los que fueron publicado en las revistas indexadas, y los que están en las revistas depredadoras.
En el primer caso, se trata de publicaciones que cuentan con el reconocimiento de las bases de datos más prestigiosas como PubMed, Web of Science y Scopus, logrando ostentar un alto estándar editorial. Mientras que las revistas depredadoras, exigen el pago de una tasa de publicación onerosa, y prometen una revisión inexistente o rápida, aparte que carece de prestigio académico real.
Todo artículo científico puede ser identificado mediante indicadores como el Digital Object Identifier (DOI), así como el ISSN que acredita a la revista, junto a la afiliación institucional que tengan los autores del documento, la presencia en bases de datos muy bien reputadas y que se haya hecho una revisión por pares.
Es necesario destacar, que no todos los artículos científicos están escritos en idioma inglés, pese a que aproximadamente 9 de cada 10 de estos documentos indexados en el portal Web of Science, están realizados en idioma inglés.
Sin embargo, hay otras revistas muy buenas publicadas en otros idiomas, enfocadas principalmente en profesiones relacionadas con las humanidades y ciencias sociales. Aunque publicando el artículo en inglés se consigue una mayor visibilidad a nivel internacional.
Esto dependerá de la profesión o área del conocimiento que sea de tu interés. Por ejemplo, si estudias psicología y necesitas la información más relevante y reciente sobre los efectos de la depresión sobre la salud, podrías ir a Google Scholar y escribir palabras clave relacionadas con el tema y filtrar por fechas que abarquen los años más recientes.
Rápidamente el motor de búsqueda de esta base de datos te proporcionará los resultados más relevantes. Si necesitas de algo que tenga que ver con medicina, puedes ir a PubMed, empleando los filtos MeSH para delimitar y precisar tus intenciones de búsqueda.
Para los historiadores es bueno ir a los repositorios con los que cuentan las universidades de la Unión Europea, o a bases de datos como JSTOR, y así conseguir fuentes de información primaria totalmente digitalizada.
Si bien el idioma inglés es el más relevante en el ámbito de los artículos científicos, no siempre logramos establecer el dominio de este idioma con la fluidez que se necesita para el entendimiento efectivo de los distintos componentes técnicos de una línea de investigación.
No obstante, hay una gama de alternativas para la traducción del contenido de los artículos científicos, sin que se sacrifique el rigor que este trabajo amerita:
Se recomienda traducir en primer lugar al abstract y la discusión. Si consideras que el artículo tiene un contenido de alta importancia, podrás traducir lo que resta del mismo, para que ahorres dinero y tiempo.
Actualmente hay muchos buscadores de artículos científicos en Internet, teniendo entre los más importantes a:
Así como tenemos a estos buscadores generales de gran relevancia, tenemos herramientas de mayor especialización que se pueden tomar en cuenta para esto, las cuales son:
Si logras dominar todas estas herramientas de búsqueda de artículos científicos, es como que, si tuvieses en tu bolsillo, una biblioteca con una gran cantidad de conocimientos, considerando que estos documentos son el pilar fundamental de los procesos de investigación que se realicen en el presente, siendo necesario saber dónde se encuentran y la manera más expedita para acceder a los mismos.
Lo importante es que cuando se encuentran, comprenden y se citan de manera acertada fuentes científicas de información, podemos estar mejor formados a nivel del conocimiento académico y científico, dejando a un lado la información superficial y rápida.